Sopaipillas Pasadas Chilenas: la receta que sí funciona (150g chancaca por 500ml agua)
Sopaipillas pasadas chilenas blandas con chancaca espesa: 150g chancaca por 500ml agua, naranja y clavo. Receta paso a paso con proporciones exactas.
¿Cómo hacer sopaipillas pasadas que queden blandas y con chancaca espesa?
Las sopaipillas pasadas quedan blandas y con chancaca espesa cocinándolas en salsa de chancaca a fuego bajo (80–90°C) por 10 a 15 minutos, usando 150 g de chancaca por cada 500 ml de agua con cáscara de naranja y clavo de olor. La clave está en que el fuego nunca llegue a hervor fuerte: así las sopaipillas absorben la salsa sin deshacerse ni quedar gomosas.
---
Qué son las sopaipillas pasadas (y por qué son el comfort food chileno por excelencia)
Las sopaipillas pasadas son sopaipillas fritas sumergidas en una salsa dulce de chancaca, naranja y especias. Son el alimento de los días lluviosos en Chile, la once que te hace olvidar el frío y la humedad. A diferencia de las sopaipillas simples —que se comen con pebre o mostaza—, las pasadas van directo a la salsa caliente y se sirven empapadas, blandas y con ese color café oscuro que las hace irresistibles.
Existen dos versiones clásicas: con zapallo (la más tradicional del sur de Chile, que da una masa más suave y anaranjada) y sin zapallo (más crocante antes de pasar, ideal cuando no tienes zapallo a mano). Aquí te enseñamos ambas, con proporciones exactas para que no queden ni muy duras ni deshechas.
---
Ingredientes
Para las sopaipillas (con zapallo — rinde aprox. 20 unidades)
- 300 g de zapallo camote cocido y escurrido
- 500 g de harina sin polvos de hornear
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de polvos de hornear
- 50 g de manteca vegetal o mantequilla
- Agua tibia, la necesaria (aprox. 50–80 ml según humedad del zapallo)
- Aceite para freír (cantidad suficiente para cubrir)
Para las sopaipillas (sin zapallo — versión rápida)
- 500 g de harina sin polvos de hornear
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de polvos de hornear
- 50 g de manteca vegetal
- 200 ml de agua tibia
- Aceite para freír
Para la salsa de chancaca
- 300 g de chancaca (panela)
- 1 litro de agua
- 1 cáscara de naranja (sin la parte blanca)
- 4 clavos de olor
- 1 ramita de canela
- 1 cucharada de maicena disuelta en 2 cucharadas de agua fría (opcional, para espesar más)
---
Paso a paso
- Cocina el zapallo (15 min): Corta 300 g de zapallo camote en trozos, cuécelo en agua con una pizca de sal por 15 minutos o hasta que esté muy blando. Escúrrelo bien y aplástalo con un tenedor hasta obtener un puré sin grumos. Déjalo enfriar 10 minutos antes de usarlo: el zapallo caliente hace la masa pegajosa.
- Prepara la masa (10 min): En un bol grande mezcla la harina, sal y polvos de hornear. Agrega la manteca en trozos pequeños y frota con los dedos hasta obtener una textura arenosa. Incorpora el puré de zapallo (o el agua tibia si haces la versión sin zapallo) y amasa hasta obtener una masa suave, no pegajosa. Si queda muy seca, agrega agua tibia de a cucharadas. No amases en exceso: 3–4 minutos son suficientes.
- Reposa la masa (15 min): Cubre el bol con un paño húmedo y deja reposar 15 minutos a temperatura ambiente. Este paso es clave para que el gluten se relaje y las sopaipillas queden tiernas.
- Estira y corta (10 min): Enharina la superficie de trabajo y estira la masa con uslero hasta un grosor de 5 mm (ni muy gruesa ni muy delgada). Corta círculos de 8–10 cm de diámetro usando un cortador o el borde de un vaso. Pincha cada sopaipilla 2–3 veces con un tenedor para que no se inflen demasiado al freír.
- Fríe las sopaipillas (3–4 min por tanda): Calienta abundante aceite a 170–180°C. Fríe en tandas de 4–5 sopaipillas por vez, 1,5 a 2 minutos por lado, hasta que estén doradas pero no oscuras. Retíralas sobre papel absorbente. No las frías en exceso: deben quedar apenas doradas porque después seguirán cocinándose en la salsa.
- Prepara la salsa de chancaca (15 min): En una olla mediana, disuelve los 300 g de chancaca en 1 litro de agua a fuego medio, revolviendo con cuchara de palo. Agrega la cáscara de naranja, los clavos y la canela. Lleva a fuego bajo y mantén a 80–90°C (el líquido debe humear levemente pero no hervir con fuerza). Cocina 10 minutos para que tome sabor. Si quieres la salsa más espesa, agrega la maicena disuelta y revuelve 2 minutos más.
- Pasa las sopaipillas (10–15 min): Sumerge las sopaipillas fritas en la salsa de chancaca caliente (80–90°C, fuego muy bajo). Cocina por 10 a 15 minutos, dando vuelta suavemente a los 7 minutos. Las sopaipillas deben quedar blandas y de color café oscuro, pero sin deshacerse. Si las dejas más tiempo, se pondrán muy blandas; menos tiempo y quedarán duras por dentro.
- Sirve de inmediato: Sirve las sopaipillas pasadas en plato hondo con abundante salsa de chancaca encima. Se disfrutan calientes, idealmente acompañadas de té o café con leche.
---
Errores comunes (y cómo evitarlos)
Error 1: La masa queda muy dura y las sopaipillas no absorben la salsa.
Esto pasa cuando la masa se amasa demasiado o el zapallo no se escurrió bien. La masa debe quedar suave como plastilina blanda. Si al estirarla se agrieta, agrega una cucharada de agua tibia y vuelve a amasar brevemente.
Error 2: La salsa de chancaca queda aguada.
La proporción correcta es 300 g de chancaca por 1 litro de agua. Si quieres más espesa, usa 350 g por litro o agrega maicena. Nunca uses más de 1 cucharada de maicena por litro o la salsa quedará con textura de gelatina.
Error 3: Las sopaipillas se deshacen en la salsa.
Ocurre cuando el fuego está muy alto (hervor fuerte) o cuando se dejan demasiado tiempo. Mantén la temperatura entre 80–90°C y no superes los 15 minutos de cocción en salsa.
Error 4: Las sopaipillas quedan aceitosas.
El aceite estaba frío o las sopaipillas quedaron muy gruesas. Asegúrate de que el aceite esté a 170–180°C antes de freír y estira la masa a exactamente 5 mm de grosor.
Error 5: La salsa no tiene sabor.
La chancaca necesita las especias para tener ese sabor característico. No omitas la cáscara de naranja ni los clavos. Si quieres más profundidad de sabor, agrega una rodaja de jengibre fresco.
---
Variantes y tips extra
Versión sin zapallo: La masa sin zapallo queda más firme y crocante antes de pasar. Necesita un poco más de tiempo en la salsa (12–15 minutos) para ablandarse bien. Es perfecta cuando no tienes zapallo a mano o quieres una textura más consistente.
Versión con naranja en la masa: Agrega 1 cucharadita de ralladura de naranja a la masa para un sabor más aromático que complementa la salsa de chancaca.
Conservación: Las sopaipillas pasadas se conservan en el refrigerador hasta 2 días en un recipiente cerrado con su salsa. Para recalentar, ponlas en olla a fuego muy bajo con un poco de agua o salsa adicional por 5 minutos. No las calientes en microondas: quedan gomosas.
¿Se puede congelar? Sí, pero solo las sopaipillas fritas sin pasar. Congélalas en una sola capa, luego pásalas a bolsa hermética. Cuando las vayas a usar, descongélalas a temperatura ambiente y sumérgelas en salsa caliente.
---
Preguntas frecuentes
¿Cuánta chancaca se usa para las sopaipillas pasadas?
La proporción exacta es 300 g de chancaca por 1 litro de agua para una salsa de consistencia media. Si la prefieres más espesa, usa 350 g por litro o agrega 1 cucharada de maicena disuelta en agua fría.
¿Por qué mis sopaipillas pasadas quedan duras?
Quedan duras cuando no se cocinan suficiente tiempo en la salsa o cuando el fuego está muy bajo y la salsa no calienta bien. Mantén la temperatura entre 80–90°C y cocínalas al menos 10 minutos sumergidas.
¿Se pueden hacer sopaipillas pasadas sin zapallo?
Sí. La versión sin zapallo usa solo harina, agua tibia, manteca, sal y polvos de hornear. Quedan más firmes antes de pasar, pero después de 12–15 minutos en la salsa de chancaca absorben bien y quedan blandas.
¿A qué temperatura se fríen las sopaipillas?
El aceite debe estar entre 170–180°C. Si no tienes termómetro, prueba con un trocito de masa: si sube a la superficie rápidamente y burbujea, el aceite está listo.
¿Cuánto tiempo duran las sopaipillas pasadas?
Recién hechas son lo mejor, pero se conservan hasta 2 días en refrigerador con su salsa. Recalienta a fuego muy bajo en olla con un poco de salsa adicional.
¿Por qué se le pone naranja a la chancaca?
La cáscara de naranja equilibra el dulzor intenso de la chancaca y aporta un toque cítrico y aromático que es parte del sabor tradicional. También se puede usar naranja de ombligo o naranjas ácidas según lo que tengas.